El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres después del cáncer de piel. Generalmente crece lentamente y se limita inicialmente a la glándula prostática.
Los factores de riesgo incluyen la edad avanzada (más común después de los 50 años), antecedentes familiares, raza (más frecuente en hombres afrodescendientes) y dieta.
En sus etapas iniciales puede no presentar síntomas, por lo que la detección temprana mediante el examen de PSA (antígeno prostático específico) y el tacto rectal es fundamental.
Los tratamientos van desde la vigilancia activa hasta la cirugía radical, radioterapia, terapia hormonal y quimioterapia, dependiendo del estadio y agresividad del tumor.