Información sobre las principales patologías urológicas que atendemos en nuestra consulta
Incapacidad persistente para lograr o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Puede tratarse con rehabilitación peneana por ondas de choque y, en casos avanzados, con prótesis de pene.
Acumulación anormal de líquido en la bolsa escrotal alrededor de uno o ambos testículos, con causas congénitas o adquiridas.
Evaluación crucial para identificar las causas subyacentes de la litiasis renal y prevenir recurrencias. Se complementa con la cristalografía, que analiza la composición del cálculo.
Emergencia quirúrgica donde el testículo gira y enrolla el cordón espermático, reduciendo el flujo sanguíneo. Más común entre los 12 y 18 años.
Curvatura anormal del pene causada por tejido cicatrizal (placa fibrosa) que se desarrolla dentro del pene. Puede tratarse con terapia de ondas de choque.
El cáncer más frecuente entre los hombres. Generalmente crece lentamente y se limita inicialmente a la glándula prostática. El diagnóstico puede apoyarse en la biopsia por fusión, y la cirugía puede realizarse con asistencia robótica.
Neoplasia que se origina en las células del revestimiento interno de la vejiga. Síntoma principal: sangre en la orina. En casos indicados se trata con terapia intravesical (BCG).
Tumor maligno del riñón que puede ser tratado quirúrgicamente con técnicas laparoscópicas y robóticas modernas.
Neoplasia del testículo con alta tasa de curación cuando se detecta y trata tempranamente.
Agrandamiento benigno de la próstata que puede obstruir el flujo de orina, causando síntomas urinarios molestos. Entre las opciones de tratamiento están HoLEP, ThuLEP, Rezum y, en próstatas de gran volumen, la cirugía robótica.
Inflamación e hinchazón de la próstata. Afecta a hombres de todas las edades, pero es más común en hombres de 50 años o menos.
Presencia de cálculos o piedras en los riñones. Los estudios metabólicos ayudan a identificar las causas subyacentes.
Dolor agudo e intenso en la región lumbar causado por la obstrucción de las vías urinarias por un cálculo.
Inflamación de la uretra, generalmente causada por infecciones de transmisión sexual o bacterianas.
Inflamación de la vejiga, más frecuente en mujeres. Causa dolor al orinar, urgencia y frecuencia urinaria.
Estrechamiento del prepucio que impide retraerlo sobre el glande. Puede requerir circuncisión.
Procedimiento quirúrgico para la remoción del prepucio, indicado en casos de fimosis, parafimosis o por indicación médica.
Inflamación del epidídimo, la estructura tubular detrás del testículo que almacena y transporta el esperma.
Formación quística benigna en el testículo o epidídimo que puede requerir seguimiento o tratamiento quirúrgico.
Dilatación de las venas del cordón espermático dentro del escroto. Puede afectar la fertilidad masculina.
Infección bacteriana del riñón que requiere tratamiento antibiótico inmediato para prevenir complicaciones.
Infección viral que puede causar lesiones genitales. Diagnóstico mediante penoscopia y toma de muestras, y tratamiento especializado.
Presencia de sangre en la orina, visible o microscópica. Requiere evaluación urológica completa.
Pérdida progresiva de la función renal. En casos avanzados puede requerir diálisis o trasplante renal.
Procedimiento quirúrgico de alta complejidad para el tratamiento de la insuficiencia renal terminal.
No espere, consulte con un especialista. La detección temprana es clave para un tratamiento exitoso.
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