¿Qué es la fimosis?

La fimosis es la imposibilidad o dificultad de retraer el prepucio dejando al descubierto el glande.

El prepucio se desarrolla como una pequeña capa de epitelio que cubre la cabeza del pene, el glande.

La fimosis provoca básicamente dos problemas:

  1. Dificultad para una correcta higiene, lo que aumenta el riesgo de infecciones y aparición de balanitis.
  2. Dificultad para la penetración durante el coito, haciendo que este se vuelva doloroso.

¿Cuáles son las causas?

La fimosis en los adultos puede estar relacionada con los siguientes factores:

La diabetes, siendo una de las causas más frecuente de fimosis en el adulto. Muchos pacientes diabéticos desconocen que lo son y, por tanto, no es extraño que el primer síntoma de una diabetes sea la aparición de una fimosis. Por ello, a todo paciente adulto que presente una fimosis de reciente aparición se le debe realizar una determinación de glucosa en sangre.

Las infecciones de la piel del prepucio que lo llevan a inflamarse. Es lo que conocemos como balanitis. Las balanitis pueden estar producidas por infecciones por hongos o por bacterias. Aunque también por infecciones víricas como la del virus del papiloma humano (HPV) o la del herpes genital.

El liquen escleroso del pene. Es una enfermedad autoinmune que afecta a la mucosa del prepucio y del glande. Se desencadenada por microtaumatismos o por pequeñas infecciones en el pene. Habitualmente, se inicia como una pequeña despigmentación blanquecina y pérdida de elasticidad de la piel del pene. Suele afectar inicialmente a la zona del frenillo y al anillo prepucial, lo que provoca la retracción y endurecimiento del mismo.

¿Cuáles son los síntomas?

En algunos casos, la fimosis no presenta síntomas inicialmente. Sin embargo, con el tiempo, conforme se va cerrando el anillo prepucial, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Disfunción eréctil. No siempre se presenta, pero, en ocasiones, las erecciones se pueden hacer muy dolorosas, ya que el glande no es capaz de pasar el anillo prepucial. En algunos casos llega a imposibilitar la penetración.
  • Grietas en el pene, en forma de heridas, e incluso auténticos desgarros en el pene que se abren al mantener relaciones sexuales.
  • Dolor o molestia al intentar retraer el prepucio.
  • Inflamaciones del glande y prepucio de repetición.

Hay que diferenciar la fimosis de la parafimosis, siendo ésta última una emergencia urológica que requiere tratamiento inmediato. En la parafimosis, el prepucio retraído no puede volver a deslizarse hacia delante para cubrir el glande. Esta afección aparece con mayor frecuencia cuando el prepucio se deja retraído después de una intervención clínica (como un sondaje) o, en los niños, después del lavado del pene.

¿Cuál es el tratamiento de la fimosis?

El procedimiento habitual es una cirugía denominada circuncisión, que consiste en la retirada de esa piel que no puede retraerse, dejando el glande expuesto permanentemente. Es el método más sencillo y de menor riesgo que se realiza de forma ambulatoria. Los puntos se caen solos en dos o tres semanas. Se pueden mantener relaciones sexuales tras la operación de circuncisión a partir de los 30 días.

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